La bodega modernista de Can Vendrell data de 1925 y alberga los principales trabajos de vinificación. La nueva bodega de Xapallà se inauguró el verano del 2004 y alberga el almacén climatizado, la sala de crianza y una nueva línea de embotellado.

La normativa ecológica incide sobre todo en el uso del sulfuroso al limitar sus niveles aproximadamente a la mitad de los de una bodega tradicional. Este hecho provoca que la bodega de Albet i Noya deba trabajar con un nivel de higiene muy superior al de una bodega convencional. No obstante, una vez más la clave de la elaboración de vinos de gran calidad se encuentra en la calidad de la materia prima: la uva.
El hecho de entrar uva perfectamente sana en la bodega permite a Albet i Noya trabajar sin sulfuroso. En el caso del vino tinto no lo utilizamos hasta que el vino ya ha completado la fermentación maloláctica y por lo tanto ya está acabado. En el caso de los vinos blancos, añadimos pequeñas cantidades en el momento del desfangado. Tampoco utilizamos levaduras seleccionadas. Las levaduras utilizadas en la bodega son todas autóctonas del Penedès.
Los depósitos de fermentación disponen de una instalación de gas inerte (una mezcla de nitrógeno con carbónico) para prevenir posibles alteraciones en el vino. Una vez más, hacemos énfasis en la prevención: como no se puede corregir el vino químicamente, vigilamos en todo momento la higiene. Todos los elementos de la bodega se limpian con agua caliente (hasta 90ºC) a presión, y no se utilizan productos químicos. |