Viña Experimental
Recogiendo sarmientos
Vinos experimentales
Bodega experimental

 

I + D

Este ambicioso estudio impulsado por Josep M. y Toni Albet i Noya, empezó el 1998 recogiendo variedades casi desaparecidas.

Se trata de comprobar durante cinco cosechas el comportamiento a nivel de cultivo y vinificación de siete variedades antiguas, recuperadas de viñas muy viejas (una de ellas en una viña de Albet i Noya), de campos abandonados o proporcionadas por algún agricultor conocedor de nuestro proyecto. Debido al éxito de esta recogida de variedades, ya disponemos de siete más que se probarán en una segunda fase del proyecto que está previsto que continúe hasta el 2012.

Algunas de estas variedades creemos que pueden ser prefiloxericas y por lo tanto muy interesantes de investigar, dado que al llegar la filoxera al Penedès los precios de la uva eran muy altos debido a la escasez que había en toda Europa, y las variedades menos productivas se abandonaron. (En el Penedès creemos que habia cerca de una treintena más que las actuales). Impulsamos este projecto tan apasionante, sabiendo hoy que en muchas ocasiones estas variedades poco productivas suelen dar una uva más concentrada, con más color y aromas.

Una vez localizadas las primeras siete variedades – cuatro blancas y tres tintas - se plantaron 500 cepas de cada una, 250 con un pie más vigoroso (R-110) y 250 con uno de menos (41-B) con la idea de vendimiarlos y vinificarlos por separado.

La vinificación tiene lugar en una bodega, creada exclusivamente para este proyecto con pequeños dipósitos de 500 lts. y con todos los avances tecnológicos que la misma bodega grande de Albet i Noya.

Para hacer más participativo el estudio y a la vez disponer de una información real del potencial de estas variedades antiguas, cada año se envian muestras de todos los vinos obtenidos a 165 personas de 24 paises diferentes, – importadores, distribuïdores, sumilleres, críticos de vinos, enólegos reconocidos - así como también al Consell Regulador de la DO. Penedès y l'Institut Català de la Vinya i el Vi (INCAVI). Después los participantes envien rellenadas unas fichas de cata de cada vino con sus notas y observaciones.

Con estos datos y los que habremos recogido nosotros a nivel de viña y de cata interna al largo de cinco años, decidiremos que variedades merecen ser cultivadas de forma más extensa para elaborar vino a nivel comercial en los próximos años.

Podemos avanzar que despuès de la cuarta vendimia en 2005 y a falta aún de una cosecha más para acabar esta primera fase del proyecto, tenemos dos variedades blancas que muestran una calidad excepcional y un comportamiento vitícola muy bueno, por lo que muy probablemente pasarán a ser cultivadas en una hectarea cada una.

Agradecemos especialmente la colaboración de INCAVI en la tarea de identificar y catalogar las variedades a través del analisis de ADN, así como la participación de la empresa suïza DELINAT, especialmente interesada en el comportamiento y sensibilidad a las diferentes enfermedades de la viña.